Decidí ver la vida con amor. Dejé de sobrepensar lo que no controlo, de hacer más grandes los problemas. Entendí que la vida no es lo que me pasa, sino cómo lo afronto. Yo elijo la paz, la gratitud y el amor porque sé que lo que doy, vuelve y todo lo que pasa me ayuda a crecer.
A toda esa gente que pone luces de navidad en la ventana, GRACIAS, porque yo voy por la calle enojado, con mal humor, veo tu ventana alumbrada y eso me transmite una felicidad, nostalgia, alegría, se ve preciosa