Comprendí que para crecer primero debo aceptar que soy una obra en construcción, que a veces no voy a saber cómo enfrentar una situación, y eso no me hace menos capaz; al contrario, me hace más humano. Y está bien.🌟
Que bonito es escuchar todos los días amor voy saliendo, amor ya llegué, amor como va tu día, amor ya comiste, amor estás bien, amor qué necesitas, yo ya voy a descansar.
Que se sienta que te tiene presente en todo momento es lo máximo. ✨️
Les deseo una relación con alguien que nunca deje apagar el coqueteo, que siempre les tenga ganas, que pasen los días, semanas y meses y siga la picardía.
El trato de princesa no es sólo cuando él te compra regalos caros, es cuando nunca te deja ir a dormir triste o enojada, te escucha, es delicado contigo, te respeta y cambia sus acciones cuando sabe que algo te duele o te hace sentir mal.
Hace poco mi marido me dijo algo que se me quedó muy grabado.
Me dijo: «No estoy aquí para controlarte. No soy tu padre, soy tu pareja. Eres completamente libre de tomar tus propias decisiones. Solo quiero que tengas claro que cada elección trae consecuencias. Si decides hacer algo que dañe lo que hemos construido juntos, esa responsabilidad será tuya».
También añadió: «Siempre te voy a decir cuando algo me duele o cruza un límite mío, porque eso es parte de una comunicación sana. Pero si, aún sabiendo dónde está la línea, decides seguir cruzándola, entonces nunca estuviste protegiendo realmente esta relación».
Y la verdad es que así es exactamente como suena la responsabilidad en una pareja.
Las dificultades se superan con la ayuda de Dios, pero hay que orar. "Una frase dice: "Dios pone casi todo, tú no pones casi nada, pero si tú no pones casi nada, Dios no pone casi todo"
Hay que rezar, Dios siempre escucha, lo tienes al lado. Y si Dios no te lo da, no te conviene.