El problema del exceso de empatía es que mientras nosotros podemos entender y ayudar en las luchas ajenas, los demás son incapaces de entender las nuestras. Entonces te conviertes en una fogata donde nadie más pone leña pero si se acercan a a calentarse las manos.
mi mayor red flag es que no importa que tan mal me sienta, nunca voy a decir ni la mitad de lo que realmente siento porque eso implicaría sentirme vulnerable y detesto sentirme así