Confío plenamente en la capacidad y entereza de @MariaCorinaYA para defender los intereses de Venezuela y los venezolanos.
Ella es una gran estadista, pero sobre todo, una venezolana con dignidad.
ATENTOS | A María Corina le dijeron:
“Mientras tú sigas en pie, todos seguimos en pie”.
Y su respuesta fue contundente:
“Yo estoy firme, decidida y segura porque ustedes están en pie. Toda Venezuela está en pie”.
Llega Maria Corina Machado a Panamá y la pudimos recibir en vivo con más de 60.000 personas… y nos saludó en vivo. Tambien pudimos saludar a @MagalliMeda
Gracias al gran trabajo de nuestros aliados comunicacionales en Panamá @jrbermudezofi@ChacoCma@hacemosguarimba #GeneraciónIndependencia @MariaCorinaYA
It was an honor to meet with @MariaCorinaYA to discuss Venezuela’s bright future. As the Trump administration continues to support a return to democracy in Venezuela to our mutual benefit, I look forward to the day @MariaCorinaYA returns home and there is a free and fair presidential election.
Carmen Teresa Navas is the mother of Víctor Hugo Quero Navas. Víctor was MURDERED by Maduro’s despicable thugs. The regime hid his death while Carmen desperately searched for her son for MONTHS. She died because of the cruelty and evil this regime inflicted on her and her son.
CARMEN is the face of the unimaginable pain and suffering the people of Venezuela endure every day under the Maduro regime now led by Delcy Rodríguez. Sadly, there are far too many heartbreaking stories like Carmen’s.
EVERY person responsible for this crime against humanity WILL be held ACCOUNTABLE.
Lamento el fallecimiento de Carmen Teresa Navas, madre de Víctor Hugo Quero Navas, preso político asesinado por la dictadura.
Extiendo mis más profundas condolencias y mis oraciones a su familia.
Por un año se burlaron cínicamente del dolor de una madre que buscaba a su hijo en las cárceles de la dictadura.
Que cese la represión contra los venezolanos.
El chavismo no solo mató a Victor Quero, si no también a su madre Carmen Navas…
Murió de tristeza, murió de dolor, que los chavistas de mierda sepan que tienen otro nombre para sus listas de víctimas.
Hoy Venezuela despide a la señora Carmen Teresa Navas.
No murió solo una madre; se apagó una mujer que convirtió el dolor en coraje y la desesperación en denuncia.
Durante meses buscó a su hijo Víctor Hugo; recorrió cárceles, tribunales y oficinas de un Estado que le respondió con silencio, humillación y mentira. Nunca dejó de exigir verdad. Nunca se rindió. Nunca dejó de luchar.
Carmen nos deja una lección inmensa de perseverancia y dignidad. Una mujer de más de 80 años enfrentó, sola y sin miedo, a todo un aparato de terror que quiso borrar a su hijo y quebrar a su familia. No pudieron.
Su voz se convirtió en la voz de miles de madres venezolanas que hoy buscan a sus hijos desaparecidos, presos, perseguidos o asesinados por el régimen criminal.
La muerte de Carmen Teresa no puede separarse del sufrimiento, la crueldad y la impunidad que marcaron los últimos meses de su vida. Venezuela tiene el deber moral de recordar su nombre y el de Víctor Hugo. Porque un país que olvida a sus víctimas corre el riesgo de acostumbrarse al horror.
A su familia, mi abrazo infinito, y las oraciones de una nación que los acompaña.
Y a nosotros, una obligación: que exista justicia, memoria y reparación. Y que nunca, jamás, se repita este horror.