Las personas que prefieren a los perros que a las personas es porque simplemente no tienen inteligencia emocional ni empatía, quieren la sumisión que estos ofrecen, no les gustan los límites ni los argumentos, no tienen tolerancia a la frustración, jamás la vida de una mascota va a estar por encima de la de una persona.
En México se nos nombra “clasistas”, “ambiciosos” o “workaholics” a quienes simplemente tenemos mucho miedo de atendernos en el IMSS, en caso de una emergencia.
Y es que tenerle mucho miedo al sistema de salud público en México, es el mejor remedio para levantarte a trabajar motivado.