La palabra 'nostalgia' es trasparentemente griega: νοσταλγία, unión de 'nóstos' (regreso) con 'álgos' (dolor). Pero si la buscamos en el poema por excelencia de la nostalgia, la Odisea, no la encontraremos, pues ni Homero ni su público la conocían. De hecho, 'nostalgia' es una construcción moderna, un neologismo médico creado por Johannes Hofer en 1688 para su tesis 'Dissertatio medica de Nostalgia', como muy bien puede explicar Diego S. Garrocho (@GarrochoS) (y aprovecho para recomendar su excelente ensayo en Alianza 'Sobre la nostalgia'). El neologismo describía una patología: el desarraigo de la tierra natal. Pero posteriormente pasó al habla común como sinónimo de añoranza, y finalmente también acabó arribando al griego moderno a través del francés. Está claro que la palabra nostalgia siempre tuvo nostalgia de la lengua griega.
En todo caso, las construcciones en -algía no fueron apenas productivas en griego arcaico y clásico, o al menos no se prodigaban mucho en la literatura. Sí tenemos en Eurípides un γλωσσαλγία (Medea 525), 'glossalgía', como 'dolor de lengua'. Pero la verdadera eclosión de estos compuestos vendría en época imperial y en el léxico médico, con Galeno especialmente. Y de allí pasaron sin mucha dificultad al habla culta. Por ejemplo, en Plutarco (De tranquillitate animi) encontramos un flamante κεφαλαλγία para dolor de cabeza.
Pero volviendo a la Odisea, la palabra que solemos traducir por 'nostalgia', y cuya ocurrencia resulta, como no podría ser menos, muy abundante, es 'póthos', sustantivo de acción derivado del verbo 'pothéo'. Póthos es el deseo o anhelo concentrado sobre una ausencia, la melancolía misma del deseo hacia lo no presente. Pero el griego tiene más formas de describir el deseo, todas en cierto sentido complementarias. Así, éros es el deseo vehemente hacia una presencia real. Como bien sabemos desde Safo, también puede producir dolor. Hímeros es el deseo de la inmediatez. Se usa mucho en la Odisea para las repentinas ganas de llorar. Y también, por ejemplo, en estos versos de 23.143 y ss. (en mi traducción):
«Se vistieron las mujeres. Y luego, el divino aedo
tomara la hueca cítara, y les apremió un deseo
de dulce canto y nítida danza».
Y en el fragmento 96 de Safo, la muchacha en Sardes siente nostalgia "de la dulce Atis". Pero Safo usa hímeros: ella no quiere estar allá sino aquí y ahora.
Como ven, póthos, éros e hímeros no son más que distintas manifestaciones de nuestra siempre anhelante (e incurablemente nostálgica) naturaleza.
pienso constantemente en esta cita de Borges: "siglos de siglos y sólo en el presente ocurren los hechos; innumerables hombres en el aire, en la tierra y el mar, y todo lo que realmente pasa me pasa a mí".
Tener tatuajes se asocia a un 29% más de riesgo de melanoma y a un 21% más de riesgo de linfoma maligno.
Y eliminarlos con láser se asocia a un aumento del 200% del riesgo de linfoma maligno, probablemente por la fragmentación de los compuestos tóxicos de la tinta.
A mí me encanta invitar. Ojalá tuviera más plata para poder pagar siempre y decir: "Pidan lo que quieran". Me hace feliz compartir la mesa con la gente que quiero.