Estos ojos ya sin memoria, ya sin tiempo. Estos ojos lentos ahogados en verdad,
me atoran la mirada cansada,
me incrustan la vida no esperada,
me atascan las ilusiones olvidadas.
Estos ojos lentos se han vuelto imposibles de mirar,
se han vuelto impasibles de tanto esperar...
Me sobran esperas y soledades amargas,
amores que dejaron sabor a poco,
que amargas las palabras, las que poco dicen,
que amargo el silencio que vocifera verdad.
Historias a medias, sueños lejanos,
vidas ajenas, miradas buscando consuelo.
Es lo que aquí hubo, con atorrante desvelo,
y sin reproche viven al son de mi canción.
Y es que hace tiempo que dejé de ir al frente,
que abandoné el sentido,
que guardé todo lo mío,
y el hastío sigue descociendo todo lo que a cuestas forjé.
Que el mundo sea como lo imaginé,
no quiero otro verso abatido, que no consienta al amanecer;
deseo otro beso infinito, de la que siempre soñé,
no quiero el ruido de la angustia al anochecer.
Porque sabes que un querer como el tuyo es un deseo del que no me curo,
Porque sabes que sos como un domingo anidando este brío en mi pecho,
Porque a pesar de lo estrecho que suele parecer el camino,
No puedo dejar de mirar hacia tí.
Es lo que tiene, ir sin planear.
Pues me lancé a ese beso cálido y lento,
a nuestras manos frías antes de tomarse;
y después de eso no volvimos a ser los mismos,
o peor, si lo hicimos.
Y me invade la idea de seguir atado a los imposibles.
Al lugar que sueño
y desconozco,
Al cielo que mido
y no puedo alcanzar,
A la caricia que siento
y solo puedo imaginar.
Las veces que este seco cuerpo extasió en intensidad, vigor, pasión,
nació de calidez, se sostuvo en una mirada cómplice, y terminó por morir de tiempo, el mal tiempo.
Cada vez cuesta más nacer,
cada vez cuesta más abrazarse en unos ojos que te miren y te puedan ver.
"uno llora y se lamenta, y hasta pierde la cabeza". El llanto caló hasta en mis huesos e inundó de muerte el recuerdo de un amor tan vivo. El lamento fundió con el fastidio el sociego que nunca más me habitó. Y la cabeza directamente me la arrancaron.
Memorias se graban con lo que nunca fué,
escritas en el papel junto a lo que soñé.
Instantes de anhelo que la mente crea, son solo el consuelo de un alma vieja enlodada en pena... No veo el mundo más allá de mi propio cielo,
y solo hay tiempo para aquellos olvidados recuerdos.