Cuando Dios se mueve, no solo remienda el pasado: Él hace algo completamente nuevo. Aun en medio del desierto, abre caminos. Aun en la sequía, hace brotar agua viva. Confía en Él, porque sabe cómo guiarte.
Lo bueno que a Dios no lo podemos engañar, Él sabe cuando somos los culpables y cuando somos las víctimas, cuando somos los victimarios que tenemos que pedir perdón y cuando de verdad somos los heridos que necesitan perdonar.