El amor parece estar llegando a la categoría de souvenir. Es un laboratorio de pruebas. Si no me das lo que quiero, me voy. Acostarse con alguien les parece tan común que pronto lo único que en verdad excitará es que te amen de verdad.
Cada vez que sientas el deseo de echarle en cara los errores a los demás para sentirte mejor y validarte, pídele a Dios la gracia de escudriñar tus propios pecados, y así no tener la necesidad de voltear a ver los ajenos.