@roldanoliveros He ahí el problema. Lo que no me gusta de la regla es que está mal planteada y se presta a un uso discrecional que, lejos de ayudar al árbitro, lo expone a polémicas como esta. Muy divertidas, por otro lado.
Como sea, esperemos gane el mejor. Yo voy por Francia. ¡Qué talento!
@roldanoliveros En cuanto a lo de Almirón. Diría que también fue mal empleada. Por más justo que me parezca la amarilla en ambos casos, el VAR no está habilitado para cambiar infracciones así.
@roldanoliveros Pero en esa interpretación se usa el término infracción de manera laxa, como si no estuviera distinguida la infracción. No se está corrigiendo la identidad del infractor sino la infracción misma. Eso desvirtua la regla, por más que ahora se incluya a jugadores de ambos equipos.
@roldanoliveros Jugando a las explicaciones, sin ningún otro sustento que la intuición, diría que el fútbol moderno prescinde de las ideas con las que se identificaba Brasil: la diversión, el espectáculo y la gracia. Apostaron a adaptarse y ahora no se hallan. Una lástima, sí.
@LucilaRobredo Justo he leído algunos cuentos, El balneario y Lo raro es vivir. Y aunque sus argumentos son apenas un bosquejo, sus descripciones de las emociones son raras, por buenas, en la literatura en español. Quería comprobar que no era ese fallo, secundario. Gracias.
@roldanoliveros Y aunque la otra frase también es muy buena, ¿no te parece que se enriquece en esa posición? Quiero decir: los vecinos se están asomando al drama familiar. Qué divertido.
@roldanoliveros Me gusta que suministre información de distinta índole -nombre, raigambre, ubicación, edad- de manera tan condensada. Además de que parece trazar el eje temático de la historia: Los Merriwether no como individuos aislados sino como parte de una comunidad.
@gn_rebeca ¿Y no hay esperanza de que se trate sólo de un movimiento pendular y que en unos cuantos años, aquellos lectores ávidos de lecturas fáciles, llevados por el aburrimiento y la saturación, acaben buscando o incluso escribiendo algo más complejo?
@yosoylector El aburrimiento, durante la adolescencia, en los años previos a los celulares inteligentes, era un poderoso aliciente. Nada tan entretenido como un libro para combatir el tedio de los viajes rutinarios.