Este año me hizo mirar la vida con otros ojos. Mi salud mental fue puesta a prueba como nunca antes. Mi comprensión del amor, la amistad y la familia cambió profundamente, y no creo que vuelva a ser la misma después de todo lo vivido.
Hay un punto de tristeza tan profundo que ya ni siquiera necesitas llorar; simplemente te quedas en silencio, sentada frente a la nada, intentando entender todo lo que llevas dentro.