Lo más ridículo y triste que hice, fue pedirle a alguien llorando que se quede conmigo cuando no quería quedarse, mendigar amor es horrible, pero al menos siento que aprendí, que lo que no se da, no sé fuerza ni se pide, cada uno se queda dónde quiere quedarse.
No se dice: “ojalá nunca en la hijueputa vida lo hubiese conocido”
Se dice: “ojalá pase algo que te borre de pronto, una luz cegadora, un disparo de nieve, ojalá por lo menos que me lleve la muerte”