Si algo le tengo que reconocer a Abelardo, es ser el mejor engaña bobos de los últimos años.
Entendió que el colombiano vota con las vísceras, y que ni las propuestas, ni la experiencia, ni la gobernabilidad, ni la ética convencen más que el odio.
Que bendición fue para mi este cumpleaños, rodeada de las personas que más amo en el mundo, me sentí amada, apreciada, valorada y muy celebrada, no pido mas, yo gané con la calidad de personas que están en mi vida