nadie habla de lo terapéutico que puede ser limpiar tu casa hasta sudar, darte un baño, secarte con una toalla limpia y acostarte en una sábana limpia. La limpieza es vida.
Y de repente llega un año que te enseña lo que no habías aprendido hasta ahora: a parar, a tener paciencia, a sanar y a vivir un día a la vez. El que te hace bajar la cabeza y ser resiliente. A entender que cada día que tenemos salud y amor, es un buen día. A valorar y agradecer.
en mi infancia siempre pensé que los adultos exageraban cuando decían “si no es una cosa es otra” pero ahora como adulto puedo confirmar que efectivamente si no es una cosa, es otra
No todos los problemas se solucionan hablando. Muchos de ellos se resuelven tomando distancia porque la comprensión es nula. Y sin esto la comunicación es inviable.