Te odio por ponerme en esta posición, por obligarme a replantearme toda mi vida, por hacerme pensar en la posibilidad de conocer a alguien más, de estar con alguien más… eras tú, se suponía que ibas a ser tú. Se siente antinatural, yo no quería esto
preparate agosto… voy sin novio, sin casi algo, sin ganas de conocer a nadie, ni responder un “hola perdida” a las 2 de la mañana. Y con una paz que no pienso negociar.
Flaco te extraño y no solo a las 3 de la mañana cuando me siento mal, también te extraño a las 5 de la tarde queriendo decirte “ni sabes lo que me pasó hoy” y eso me duele más.