He visto amanecer sobre los Andes desde la ventana de mi asiento.
Volver al país dónde creciste después de tiempo es de las sensaciones más bonitas y extrañas que existen.
Lo que más me ha enseñado viajar y vivir en distintos países es que todo lo que yo considero normal, correcto, lógico y/o natural, es totalmente arbitrario.
Todo nuestro sistema de creencias está determinado por el lugar donde crecimos.
Por eso viaja. Viaja lo más que puedas.