Hoy quiero pedir perdón por todas las veces que me he quejado de la vida sin detenerme a valorar lo afortunada que soy, me olvido de todo lo que tengo, de todo lo que sí funciona y de los pequeños privilegios que un día solo eran sueños.
Yo acompaño, yo apoyo, yo estoy, yo no soy interesada, yo aguanto cosas que no cualquiera se aguanta, yo perdono, yo aguanto, yo espero, yo me desvivo cuando quiero a alguien y vivo decepcionada pero prefiero eso, porque como YO pocas
Nadie sabe lo que significan para mí los pequeños detalles, así que gracias por esperarme, por acordarte, por pensar en mí, por escucharme y por hacerme sentir querida.
Con el tiempo aprenderás a frenar la lengua, a no reaccionar cada vez que escuchas o ves algo que no te agrada. Hay que aprender a elegir tus batallas. No todo el mundo merece tu atención, menos tu compañía. La tranquilidad no se negocia.