5 Idiomas habla la gobernadora del Chocó
Vía: Revista Semana
La inspiradora historia tras el inglés fluido de Nubia Carolina Córdoba, gobernadora del Chocó, en visita de Shakira y Howard G. Buffett: “Hablo cuatro idiomas más”
La gobernadora del Chocó se ha llevado todos los aplausos porque, en medio de la tragedia tras el terremoto en Colombia, ha mostrado su capacidad gerencial y su amplia formación académica.
La gobernadora se ha llevado todos los aplausos porque, durante la visita a Chocó de la cantante Shakira y el empresario y filántropo estadounidense Howard G. Buffett (presidente de la Fundación Howard G. Buffett) y representantes de su propia organización, la Fundación Pies Descalzos, la gobernadora no tuvo ningún reparo en hablar inglés fluido con la visita.
Detrás de su aprendizaje hay una historia de inspiración que ella le adjudica a su padre y que le llevó a ser políglota, a dominar varios idiomas.
“Bueno, yo en realidad no hablo solo inglés. Yo hablo cuatro idiomas más: italiano, inglés, francés y portugués (además de su español natural). Y les quiero contar por qué. La razón es mi papá. Yo perdí a mi padre a la edad de 13 años. Era parlamentario; acababa de ser elegido. Dolorosamente, la avioneta se accidentó y lo perdí en esa edad. Esa es una edad muy difícil porque uno ya está muy consciente. Y se me quedaron cosas de mi papá, que me decía permanentemente, y se me quedaron muy en la mente, muy en el corazón y muy en mi manera de honrarlo mientras crecía. Era un poco cumplir con las enseñanzas que él me dio. Mi papá me decía que todas las herramientas que yo pudiera conseguir en el mundo a través de la educación las usara, las adquiriera porque las iba a necesitar. Me acuerdo que me lo dijo y me pidió que entrara a un curso de inglés complementario cuando yo estaba en la escuela”, aseguró, inicialmente.
“Yo salí de la educación pública, orgullosamente. Mi escuela y mi colegio son de educación pública, además. Con monjitas, con las monjas de La Presentación. Mi papá hacía un esfuerzo para que yo aprendiera otras herramientas. ‘Mira, aprende inglés, hija, lo vas a necesitar’. Así que cuando yo fui a la universidad, yo estudié en el Externado; el Externado en los dos primeros años le dice a uno que estudie un idioma. Claro, yo venía con algunas falencias y me di cuenta de que iba a entrar en el nivel uno de inglés, mientras que los compañeros que ya habían podido aprender inglés durante el colegio iban a entrar al nivel uno de francés o, bueno, del que eligieran. Así que yo me esforcé mucho por aprender inglés en esos dos primeros años en Bogotá. Yo estudié en Bogotá inglés”, agregó.
“Luego pasé a estudiar italiano en el Instituto de Cultura Italiana, luego pasé a estudiar francés en la Alianza Francesa y luego estudié portugués en el INCAP. Es decir, toda la educación la viví desde el país y aprendí los idiomas y luego, cuando terminé la universidad, terminé el pregrado, me presenté a una convocatoria en la Universidad de Georgetown y tuve una beca de Latin American Board para ir a estudiar a Washington D. C. Eso que yo tuve la oportunidad de perfeccionar el idioma en Georgetown University. Esa es la razón, digamos, de la historia un poco personal que está detrás del interés en aprender los idiomas, pero que veo hoy y lo estoy reflexionando justo en este momento, de que mi papá tenía toda la razón, de que la herramienta que me inculcó aprender algún día la iba a necesitar y probablemente la necesité ayer para que un hombre como Mr. Buffett pudiera entender el mensaje de la dimensión de la afectación, de que el sistema escolar esté destruido en el departamento del Chocó y lo que significa para nuestros niños y niñas y para que ellos también puedan ser políglotas mañana, gobernadores mañana, profesionales mañana”, aseguró la gobernadora del Chocó.
Aunque las higueras no florezcan y no haya uvas en las vides; aunque la cosecha de olivas se eche a perder y los campos queden vacíos y desiertos; aunque los rebaños mueran en los campos y los establos estén vacíos, ¡aún así me alegraré en el Señor! ¡Me gozaré en el Dios de mi salvación! (Habacuc 3:17-18)