Me tiene mamado ese cuento de la familia, la mayoría con moza o sino culiando a escondidas de sus esposas con otros hombres, abandonan a la mujer en el embarazo, no barren, no limpian una mierda y aparte les tienen que cocinar todos los días. Marica ya.
Vengo de días muy hijueputas, pero tengo la claridad que son malos días y no una mala vida, y aún así a pesar de tanto sé que soy la favorita de Dios, que él me ama, me sostiene y me brinda cosas maravillosas.