La gracia de Dios está en un lugar muy alto para el hombre natural: está en el descenso de él mismo.
“Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes”. —1 Pedro 5:5b.
“Al estudiar la Biblia, la norma debería ser siempre que se comience con el todo antes que dedicarse a las partes. Nada hay que lleve más fácilmente a la herejía y al error que comenzar con las partes en vez de que con el todo”.
—Martin Lloyd-Jones.
“El corazón tiene razones que la razón no entiende; pero la fe ilumina ambas. Dios se revela a quienes lo buscan con humildad, y se oculta a los soberbios”.
—Blaise Pascal.
“La humildad convence al hombre a ser obediente y estar sujeto a todos los mandamientos de Dios, y a crecer cada día en perfección en la obediencia y en amor de Dios; además lo lleva a no buscar otro estado, sino a contentarse con el estado en que Dios lo ha puesto”.
—Savonarola
“Aunque Tu misericordia es eterna, con Tus promesas te dignas convertirte en deudor de aquellos a quienes les perdonas todas sus deudas”.
—Agustín de Hipona.
“No piensen pecadores que escaparan así; el molino de Dios va lento, pero muele finalmente. Nada tan dulce como la paciencia y la bondad de Dios, y nada tan terrible como su Ira cuando se enciende.”
— Los atributos de Dios, Arthur Pink.