Cuando un auto frena en una esquina y te deja cruzar siempre hay que sonreír y agradecer con la mano, sin importar el derecho de paso natural del peatón. Ese REFUERZO POSITIVO aumenta la probabilidad de que ese conductor vuelva a ceder el paso en el futuro
“Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca pude sentirme bien.”