Que lindo es para el hincha de River que uno de sus máximos idolos haya salido de las inferiores, ganado un bicampeonato, un tricampeonato, la Libertadores y la Intercontinental. Y como si fuera poco, que haya salido campeón del mundo con Argentina. El Beto Alonso hizo todo eso.
El mejor jugador de Francia no toco una pelota en una final del mundo porque Enzo Jeremias Fernández puso los huevos sobre la mesa y dijo "el medio es MÍO".