Su último acto en esta vida fue habernos devuelto, aunque sea por un breve momento, aquella sensación e ilusión del Boca mítico y creer que todo era posible.
Para mí eso vale más que cualquier otra cosa.
laburar un 26 de diciembre es poco serio. cuando sea presidente voy a proponer que del 24 al 1° sea feriado. la gente merece un pequeño descanso de fin de año.
La Navidad en los barrios argentinos es esto: la calle en calma, la luna entre cables, alguna radio prendida, olor a asado temprano, mesas alargadas, calor pegajoso, ventiladores girando y niños felices. No es postal, es pertenencia y lo más lindo que conozco.