@pedroferriz3 Al poner a la tapadera del bienestar como fiscal general no se podía esperar otra cosa, así irá pasando con cada situación que involucres los ineptos cuatroteros
La #LeyCensura de Sheinbaum nace de su hipersensibilidad ante la crítica.
Su Ley Censura ataca la libertad de los mexicanos para acceder a la información.
Ella decidirá qué verán los mexicanos y a través de qué medios y plataformas.
Sheinbaum teme a la libertad de expresión.
Mexicanos obradoristas, les mando un abrazo:
A todos aquellos que están diciéndome o diciendo que el PRIAN es el culpable de haber propiciado la violencia que hoy se vive en el país, que fue Xóchitl quien provoca votar por Claudia; sé que no tienen la capacidad de entender que todo el PRIAN del que tanto despotricó Andrés Manuel, ahora lo tienen en Morena.
Tienen defraudadores electorales, rateros del erario, políticos con nexos con el crimen organizado; todo eso que odiaban del PRIAN ahora lo tienen allá, palabras más, palabras menos.
En el fondo que bueno que haya ganado Claudia, porque si ella erra, el culpable será la herencia que le dejó Andrés Manuel, si ella conduce bien al país, dejará al descubierto que Andrés Manuel no pudo cumplir sus promesas por incapacidad de gobernar.
Hoy tienen todo para demostrarnos que ustedes tenía la razón, ya no hay pretextos para querernos culpar a nosotros, tienen el carro completo, hagan su carrera y cierren nuestra boca.
Amigos, ustedes que me dicen: “ahora dilo sin chillar, jajajajajajaja”
Eso me haría enojar si me lo dijera el hijo de Sheinbaum o José Ramón, pero ustedes siguen en su misma realidad; festejando un triunfo que hasta la hora de este post, no les ha dejado más que sonrisas como beneficio, porque la realidad es que ninguno de ustedes salió de la pobreza; ninguno de ustedes paga gasolina a $10 pesos, ninguno de ustedes tiene una propiedad en USA.
Entonces, los que deberían de llorar por festejar triunfos ajenos, son ustedes.
Cuando un equipo de futbol gana un campeonato, a los que les dan un bono millonario, un auto o una casa, es a los jugadores, y eso no a todos, solamente a los titulares.
Los fanáticos nada más amanecen crudos, eufóricos, y ya. Su vida es la misma.
Dios los bendiga.