Gilberto Santa Rosa
Juan Luis Guerra
El Gran Combo de Puerto Rico
Celia Cruz
Rubén Blades
Gustavo Cerati
Fito Paez
Franco de Vita
Willie Colón
Ricardo Montaner
Juan Gabriel
Chayanne
Thalia
Luis Miguel
Juanes
Shakira
No.... El latino actualmente musical es "representado" por alguien quien canta 'trap'. Y por encima de ello apoyan a alguien quien comenzó su carrera financiado por un ex-vice ministro del chavismo. (REALLY?)
Si hubiese sido reguetón, tal vez Daddy Yankee o Don Omar que para mi musicalmente tiene en este sentido más valor que Benito. Pero tal vez...
Pero no, en esa presentación lo único que se demostró es que el latino es perreo, culeo y dar lastima a los norteamericanos porque no nos escuchan ya que somos los de 'abajo' y por supuesto obligar por la fuerza a otra cultura a que hablen español bajo la arrogante frase (Tienen meses para que entiendan español).
Mi mensaje a los norteamericanos.
No todos somos así como el, y no nos sentimos representados por él. Hay mejores representaciones el cual pueden conocer de nuestra vasta cultura hispana musical.
GOAT absoluto. Alcaraz parece buen chaval, y es español, por lo que, a priori y sin conocerlo mucho más allá de su tenis excelso, le deseo lo mejor, pero Djokovic me representa. Su integridad moral es un espejo en el que mirarse y el más importante ejemplo de fortaleza mental más grandes que ha dado el deporte profesional.
Su carrera y sus decisiones personales son el mejor legado que ningún deportista profesional haya dejado en la historia. Grande Nole.
90’⌚▶️ |2-1| ¡GOOOOOOLLLLLLLLLLLLLL GOLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLL VAMOS VAMOS QUE ES HASTA EL FINAL GOLLLLLL DE PAPAAAAAAAAAAAA!
@JuniorClubSA 🆚 Nacional
#VamosJunior🔴⚪🔵
Bre-B va a durar lo que dura un merengue en la puerta de una escuela
Bre-B fue una buena decisión. Una billetera digital pública, gratuita, diseñada para formalizar pagos pequeños sin fricciones ni comisiones. Una política de inclusión financiera útil, concreta y bien pensada. Y eso ,justamente eso, es lo que este gobierno no sabe sostener.
El Ministerio de Hacienda está a punto de firmar un decreto para imponer una retención en la fuente del 1,5 % a los pagos realizados por medio de Bre-B, Nequi y demás billeteras digitales. La medida se presenta como un intento de “nivelar la cancha” frente a las tarjetas de crédito, pero su verdadero objetivo es uno solo: recaudar.
La necesidad desesperada de ingresos está llevando al gobierno a minar su propio ecosistema de innovación. Y lo más grave: lo está haciendo a costa de quienes no pueden defenderse. Porque los pequeños comercios , aquellos que tienen márgenes de utilidad diaria entre el 3 % y el 7 %, no están en capacidad de soportar un recorte del 1,5 % por cada transacción. Eso equivale, en la práctica, a perder entre un 20 % y un 50 % de su rentabilidad diaria.
La retención que se propone no discrimina por tamaño, ni por capacidad contributiva, ni por régimen. Y en muchos casos se aplicará a personas que no están obligadas a declarar renta, ni ICA, ni que saben cómo gestionar un RUT. Para ellos, la “retención” se convierte en un saldo a favor que jamás se recupera. Un dinero atrapado en la DIAN. Congelado. Inútil.
En lugar de ampliar la base usando tecnología, el gobierno opta por desincentivarla. La inclusión digital pierde atractivo. El efectivo vuelve a ganar terreno. Las plataformas tendrán que rediseñar sus sistemas para calcular, reportar y descontar, encareciendo la operación. Y todo por una urgencia fiscal mal enfocada.
Ya ocurrió algo similar en Brasil: bastó el rumor de una retención sobre el sistema Pix para que su uso cayera en 22 %. Allá el presidente tuvo que salir a desmentirlo. Aquí, en cambio, se aprueba sin medir consecuencias. Sin entender que lo digital necesita confianza, no castigos.
Esto no es una política tributaria. Es una contradicción de Estado. El mismo gobierno que creó Bre-B lo está ahogando por ansiedad fiscal. Porque cuando se gobierna con desespero, hasta lo que sirve se convierte en obstáculo.
Bre-B va a durar lo que dura un merengue en la puerta de una escuela.
No por el mercado. Por el propio gobierno que la sabotea.
El feminismo hizo que la mujer viera a los hijos como una carga, la maternidad como un castigo, al hombre como un rival, el asesinato de bebés como un derecho y el libertinaje como un logro.