Van 6 acciones que la iniciativa privada podría adoptar en Acapulco para complementar el paquete de 20 medidas del gobierno federal anunciado hoy por ~61 mmdp (o ~20% del PIB de Guerrero):
- Bancos. Eliminen el cobro de comisiones en remesas de aquí a febrero. Inviten a los paisanos a sumarse a los esfuerzos de recuperación.
- Tiendas de autoservicio, en especial cadenas nacionales. Anticipen compras y mantengan inventarios a tope. Ello eliminaría el desabasto crónico y ayudaría a contener la inflación por escasez. Comprométanse a no elevar precios en las siguientes semanas.
- Hoteles. Donde no haya daño estructural y solo haya pérdida de inmuebles o falta de limpieza, habiliten cuartos para el personal de construcción (p.ej., albañilería), que en estos momentos puede tener afectada su vivienda o quiere venir de poblaciones aledañas. Mayor oferta de trabajadores de la construcción ayudaría a todos.
- Telecomunicaciones. Debido a las afectaciones severas del servicio y también en solidaridad, eliminen el cobro de mensualidades y/o amplíen los datos en prepago y pospago.
- Todas (1). Eleven sustancialmente sueldos y salarios de personal de limpieza y cuidados domésticos. Los trabajos son más arduos, se requieren jornadas más largas y además hay mayor riesgo laboral.
- Todas (2). Antes que despedir empleados por una caída de ingresos, recuerden que 1) la reactivación llegará y reponer mano de obra por rotación tiene costos - siendo el periodo de capacitación el mayor- y 2) que antes se puede buscar reconvertir puestos; ejemplo, hay en estos momentos 2 actividades intensivas en mano de obra que con alta probabilidad están subatendidas, como a) limpieza y b) servicio a clientes.
Por supuesto, habrá otras... pero estas son frutas de bajo alcance con las que pueden comensar sin mayor obstáculo. Recuerden que la recuperación expedita está en el interés de todos. Actuar de manera individual, replicado en cada cabeza, lleva a una afectación más prolongada.
Consideren además que cualquier aportación a los esfuerzos colectivos ayuda a la imagen corporativa, eleva la moral de los trabajadores (y son más productivos), reduce quejas de clientes y riesgo legal y, además, dará mayor mística al puerto y a sus empresas.
El México de todos: Un mensaje para los odiadores de AMLO
Los odiadores del presidente, (no necesariamente sus críticos) viven angustiados y convencidos de que México es un país donde dos tercios de sus habitantes son idiotas o vendidos. El resto son ellos, "los mexicanos bien", los despiertos, los que sí pagan impuestos, los que generan empleos, los inmanipulables, los inteligentes, los que creen ser odiados por el presidente sólo porque "tienen aspiraciones"; son los que salvarán al país del populismo que tiene idiotizado a los pobres y financiado a los paleros. Los incomprendidos testigos de la destrucción.
Los odiadores del presidente creen (por manipulación o por comodidad) que AMLO dividió al país en buenos y malos, en chairos y fifís, en pobres con valores y ricos con codicia. Están convencidos de que el mandatario quiere un país lleno de pobres manipulables que le aplaudan todo, porque AMLO es maquiavélico, es malo, muy malo, capaz de todo y capaz de nada, es izquierda y derecha, es un peligroso socialista o un mentiroso neoliberal según convenga; AMLO es todo lo que necesite ser para seguir siendo malo, así contradiga las leyes del tiempo y del espacio.
Este diagnóstico de la política mexicana es sumamente flojo, rápido, reaccionario, de fácil digestión, no requiere de ningún esfuerzo, reflexión o lectura; cualquiera que lo replique en Twitter se convierte en un valiente analista, crítico y revolucionario: Todo puede ser culpa de AMLO, porque AMLO es malo. Punto.
¿Saben por qué es bien fácil ser un héroe antiLópez en Twitter? Porque es bien cómodo creer que un señor te odia por ser buen mexicano. Porque qué incómodo, complejo y tardado es hablar de las desigualdades estructurales que existen en México desde hace siglos. Mejor repitamos que López dividó al país y puso "a los tontos en nuestra contra".
Les diré algo: Por seguir encerrados en Twitter se están perdiendo de una etapa histórica.
En este sexenio sigue habiendo corrupción, incompetencia, complicidad, violencia y mil escándalos absolutamente criticables. Fenómenos que el gobierno seguirá minimizando, como siempre ha sido.
Sin embargo, los que dicen estar en contra del fanatismo son los mismos que se niegan a abandonar el discurso de "todo, absolutamente está mal"; han recompensado la intolerancia, la nula autocrítica y la infinita soberbia.
Durante años advirtieron cosas absurdas y al nunca ocurrir hoy fingen que nunca lo dijeron o de plano que ellos lo evitaron. Nadie profetizó el dólar en 35, ni la gasolina en 30, ni los anaqueles vacíos, ni el fusilamento de extranjeros, ni la apertura de las cárceles, ni el reemplazo por una Constitución Moral, ni la reelección de AMLO, ni la repartición de nuestras casas, que el AIFA estaba a 3 horas, que la vacunación tardaría 120 años, ni las nueve veces que AMLO ya se había muerto. Nada, nadie dijo eso; los que se mueren por ganar algo están convencidos de que nunca han perdido.
Se niegan a aceptar que se equivocaron en muchas cosas pero al mismo tiempo critican a los chairos "por no aceptar que se equivocaron al votar por AMLO". Son un espejo amplificado de todo lo que critican.
Es esta soberbia y falso triunfalismo el que los ha distraído de una etapa histórica en México.
Cierran los ojos al ver las sonrisas de los adultos mayores recibiendo una pensión, a jóvenes estudiando gracias a una beca, a nuevos perfiles opinando en televisión, a gente cuestionando el racismo y clasismo al que nos acostumbraron, al debate, a la politización en redes sociales, a la crítica a los discursos de odio, a las obras en pueblos marginados, al impulso del sur del país, a la disminución de la pobreza y a un largo etcétera.
Los llenaron con tanto odio, que les molesta cuando les comprueban datos positivos. No pueden procesar la idea de que "no todo está mal".
El presidente ha repetido mil veces que "él gobierna para todos pero prioriza a los pobres"; de hecho los únicos que podrían estar afectados por su discurso son los mismos "fifís" con los que desayuna. El resto del país está viviendo una oportunidad histórica para cambiar el rumbo de México para siempre, pero han dejado que su odio, manipulación, soberbia y complejos los boicoteen mentalmente.
No es su culpa, no son malas personas, existen muchos personajes poderosos a los que no les conviene un discurso disruptivo y han estado muy empeñados en convencerlos de que "López dividió al país".
"Lopitos, dictador, tirano, resentido, odio, división, ocurrencias, caprichos, paleros, destrucción, represión...", un bombardeo de ruidosas palabras que opacan el grito de independencia que todos deberíamos estar celebrando.
Deseo que a pesar de nuestras diferencias, se escuche mucho más fuerte el grito de Viva México, el México de todos.
“Hay que poner nombre y apellidos a todo lo que nos pasa”, recomienda la psicóloga Silvia Olmedo. “Así no lo estás negando. Hay que definir los sentimientos”.
Las vacunas que nunca nos iban a poner, el aeropuerto que nunca se iba a inaugurar, la propiedad privada que se iba a extinguir, el peso que se iba a devaluar, el petróleo de 1 dólar q ya nadie iba a comprar…
Hoy es cumpleaños de Janis Joplin, de Cezanne, de Edgar Allan Poe y de José Alfredo Jimènez, pero como la vida no es justa, también es cumple de Arjona.
En YouTube, ya está disponible "Somewhere You Feel Free", el documental sobre TOM PETTY y la grabación de su Wildflowers: 90 minutos que combinan filmaciones de época y entrevistas recientes. Atención: en Configuración se puede añadir subtítulos en español https://t.co/xsUWWzTlXN