🪖🚨 The reality is that narco-military figures in Mexico can be even more dangerous than narco-politicians.
Their ties to organized crime are often older, deeper, and more firmly established than those of the political class.
Why? Because a politician's political lifespan is generally much shorter than that of a career military officer. A politician may come and go with an administration or an election cycle; a career officer can remain within the institution for decades, building networks, relationships, and influence over time.
Unless those responsible for enforcing the law are themselves subjected to serious scrutiny and institutional cleansing, it is difficult to understand why the war on organized crime has failed to produce meaningful results. Instead of dismantling the criminal networks, we have largely financed and prolonged a war in which the greatest cost is often paid by low-ranking soldiers.
What is needed is not another superficial reform, but a profound institutional reengineering of the armed forces: one that addresses corruption, internal networks, accountability, recruitment, intelligence, and the mechanisms that allow criminal interests to penetrate military institutions.
@SecRubio@DeputySecState@PeteHegseth@USNorthernCmd@NORADCommand@DHSgov@CBP@DeptofWar
@CapitalPueblaMx México el país más terrorífico, donde en ningún lugar estas a salvo… y lastimosamente mucha gente le gusta ser parte de esto. Aquí en México ya se volvió una cultura ser delincuente que tristeza
🚨🇲🇽 Démosle suficiente difusión a este caso.
Mientras Rocío Nahle dedica su tiempo a exhibir fotografías de ciudadanos críticos y acusar de usar “bots” a los medios que le resultan incómodos, en Veracruz los periodistas siguen siendo asesinados, atacados y secuestrados.
El periodista Eli Martínez, de Grupo Fórmula, salió como todos los días a cubrir la nota policiaca cuando él y otro compañero fueron atacados por un grupo armado. Ambos intentaron escapar corriendo, pero Eli fue herido a balazos y posteriormente privado de la libertad por los criminales.
Los hechos ocurrieron en la colonia Cazones, en Poza Rica, Veracruz.
Lo más indignante es que apenas el pasado 11 de junio, tras el asesinato de su colega Luis Ángel López, Eli había alzado la voz para exigir protección para quienes trabajan en los medios. Lo dijo claramente: informar, documentar y transmitir no es ningún delito.
Hoy Eli está desaparecido y no se sabe si está con vida.
Veracruz se está convirtiendo en un infierno para los periodistas.
@MetroViralMx Pinches viejas b*a*sura es mejor ya no voltearlas a ver ni pelarlas … son lo peor, si las ven que necesitan ayuda ni se arrimen déjenlas solas… no era para tanto pinche vieja