Ni los artistas que me interesan tienen que estar en mi cuerda ideológica ni los que están en mi cuerda ideológica tienen que interesarme. ¿O esa contradicción también caducó?
Algunos añorarán los tiempos en los que la música todavía era un arte, pero lo cierto es que hoy, Pitágoras vería cumplido su sueño de la música de las esferas.
No imagino a Julio Cortázar, ni a Gabriel García Márquez, diciendo esas frases estilo rosa que les asignan. Si no lo leíste directamente de sus libros, desconfía.