¡Ojo a esto!
«Avalancha, sobreocupación y sobreocupación extrema». No es un titular. En abril, el Gobierno ya tenía escrita la palabra «avalancha». El 8 de abril firmó un contrato para el CETI de Ceuta que contempla un plus salarial permanente por los estados de «sobreocupación extrema». Solo nueve días después firmó otro que presupuestaba comida para una cantidad extra de residentes por encima de la ocupación oficial, y que se ampliaba un 20% si esa cifra se superaba durante 45 días. Todos sabemos lo que ocurrió después. El Gobierno tenía prevista una avalancha… cuatro meses antes de que esta se produjera.
A ver si lo he entendido: hay que traer a la península a las niñas marroquíes porque las violan, pero no es verdad que los inmigrantes violen más y hay que acoger a las mujeres porque no quieren ponerse el hiyab, pero el hiyab es empoderante y se lleva por libre elección.
Todos tienen alma de dictadores en cuanto se rasca un poco la superficie. Son el enemigo, hasta que no dejemos las tramposas ideologías a un lado seguiremos en las trincheras que ellos cavan para que nosotros luchemos mientras ellos avanzan en su agenda totalitaria y cleptócrata.
Las ONG en Ceuta están movilizando todas las acciones de los inmigrantes orientadas a exigir asilo y/o protección internacional. Les va la vida en ello, porque se trata de miles de plazas por gestionar, y miles de plazas equivalen a decenas de millones de euros. Así opera la red de trata institucionalizada.