Dejen de romantizar que sanar es salir a tomar café e ir a caminar a lugares bonitos, sanar es abrumante, es un sube y baja de emociones constantes, es intentarlo todos los días a todo momento, y no dejar que tus pensamientos te ganen y arruinen tu día, no es genial, es horrible.
Le dije a mi terapeuta:
“Siento que se me está acabando el tiempo para construir la vida que quiero.”
Ni siquiera me preguntó por qué.
Solo me miró con suavidad y dijo: