Me gustaría que mis impuestos se destinaran a la sanidad para investigar enfermedades raras y el cáncer, o para encontrar soluciones que prevengan o frenen el Alzheimer; a la vivienda, para que los jóvenes podamos tener un futuro; o a mejorar las infraestructuras que tenemos el país que se cae a trozos. Se me ocurren un millón de cosas antes que gastar ese dinero en propaganda barata y sin utilidad, especialmente cuando ni siquiera tienes unos presupuestos aprobados.
¿Es tanto pedir que tengais sentido común? Estáis muy equivocados si creéis que con una marca de ropa “moderna” y la influ de turno os acercáis a la juventud… @sanchezcastejon@desdelamoncloa
A mi me enseñaron a no traicionar a quien me abrió las puertas de su casa y me invitó a sentarme con su familia, tener diferencias es una cosa, ser traidor y mal agradecido es otra.
El voto no debería ser un derecho; debe ser un privilegio ganado tras pasar un examen básico de economía y civismo. Si no entiendes cómo funciona un presupuesto, no deberías decidir el futuro de un país