les arde ver a un moreno asqueroso, sudoroso, gordo y que no se recorta la barba, ir a mundo E a comer sushi y comprarse ropa deportiva de promo sin ser asterik ni con el fin de verse más delgado.
Vi a Jesús en una cruz. Se apeó y con la mano derecha me tocó el pecho, sólo para después cargarme, incrédulo, y postrarme en la improvisación de madera, que antes era su espalda. Jesús comió pan, se lavó los pies y me dejó colgado para ir a vivir su vida prometida en Comala.