Los mejores sorteos de Champions siempre serán los que se vivían en las clases de los colegios e institutos a escondidas. El ver quién de todos los amigos le llegaba antes la noticia en el móvil y se empezaba a correr el rumor por la clase y los pasillos. Y los profesores jodidos porque no podían hacer nada. Eso siempre será algo insuperable.