La nueva temporada de Fortnite no es una temporada. Es la culminación de la industria del videojuego.
Es mejor que la mejor sinfonía de Beethoven, más importante para la cultura contemporánea que el Renacimiento y, probablemente, el mayor logro colectivo de la humanidad desde que aprendimos a hacer fuego.
Porque Fortnite ya no compite contra otros videojuegos. Fortnite los ha absorbido.
Shooter, supervivencia, extracción, construcción, conducción, mundo abierto, competitivo, sandbox… décadas enteras de ideas, géneros y mecánicas han acabado convergiendo en un mismo lugar. Todo aquello que otros videojuegos han intentado ser por separado, Fortnite ha decidido serlo a la vez.
Fortnite es el juego de juegos.
Es como si toda la industria hubiese estado trabajando durante 50 años, desarrollando tecnologías, géneros y conceptos distintos, simplemente para que Epic pudiera juntarlos todos un día y decir: «Vale, ahora sí».
Miguel Ángel tuvo la Capilla Sixtina. Beethoven tuvo la Novena Sinfonía. Da Vinci tuvo la Mona Lisa.
Nosotros tenemos esta temporada de Fortnite.
Y sinceramente, creo que hemos salido ganando.
Me vine a cortar el pelo en una barbería en Medellín. Dije que quería algo serio y me recomendaron “el sietecito ejecutivo, a lo fico”. Me lo voy a hacer.
A Bogotá siempre la critican porque somos “la ciudad de las filas” pero hoy esas mismas filas nos llenan de orgullo.
Filas interminables de personas llevando donaciones, ofreciendo su tiempo y haciendo voluntariado
Te amo mi hermosa Bogota. 💛