Muchos negocios culpan al logo.
Pero si tu marca no comunica, no genera confianza.
Y sin confianza, no hay ventas.
El problema casi nunca es el logo.
El problema suele ser la estrategia.
Todos los chifas se ven iguales.
No es casualidad.
Es lo que pasa cuando todos usan los mismos colores, tipografías y símbolos.
El problema no es el logo.
Es la falta de dirección.
“Muchos creen que inspirarse es copiar.
Pero cuando todos hacen lo mismo,
el resultado siempre es el mismo.
Y ahí es donde empiezas a perder clientes.”