Un hombre puede estar despierto hasta las 2 de la mañana, despertarse a las 6, estar endeudado, sin blanca, solo, y aun así tener fe en que un día todo saldrá bien. A eso se le llama ser hombre.
“My God will supply every need of yours according to his riches in glory in Christ Jesus.” Philippians 4:19
Trust him. And if you don’t get it, you don’t need it.
In either case the peace of God that passes all understanding will guard your heart.
𝗠𝗶 𝗿𝗲𝗰𝗲𝘁𝗮 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗲𝗹 𝗰𝗿𝗲𝗰𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗱𝗲 𝘂𝗻𝗮 𝗶𝗴𝗹𝗲𝘀𝗶𝗮. Se basa en mis propias observaciones en todo Estados Unidos.
𝙋𝙤𝙧 𝙍𝙤𝙜𝙚𝙧 𝙀. 𝙊𝙡𝙨𝙤𝙣.
1. segúrese de que su iglesia sea aconfesional; oculte su afiliación denominacional o asegúrese de que no la tenga. (He buscado en muchas iglesias de etiqueta simple sus afiliaciones denominacionales y las he encontrado en sus sitios web, a menudo muy bien ocultas).
2. Dale a tu iglesia un nombre que suene bien, positivo y útil para las personas seculares, incluso si el nombre no dice absolutamente nada sobre la iglesia. Si es posible, que sea una sola palabra.
3. Oriente el crecimiento de su iglesia hacia un tipo específico de personas (por ejemplo, personas blancas adineradas de los suburbios o jóvenes urbanos, etc.). Haga que se sientan totalmente cómodos en la iglesia.
4. Tenga un sitio web muy dinámico que sea atractivo y brillante con colores y luces.
5. Contrate una banda de adoración: joven, ruidosa y enérgica.
6. Canten solo canciones contemporáneas. No importa si alguien de la congregación las conoce o las canta. Lo importante es que la banda de alabanza las cante en un estilo de concierto.
7. Apague las luces en el “auditorio”, agregue velas, tenga luces brillantes en la banda de adoración y en el orador.
8. ¡Evita los “anuncios” a toda costa!
9. Busca un edificio que no parezca una iglesia. Instala una cafetería en el vestíbulo.
10. Predica buenos consejos; evita cualquier cosa que se acerque a la convicción o la intolerancia. Pero mantén una firme declaración de fe o, al menos, el Credo de los Apóstoles.
11. Si el pastor tiene credenciales académicas en teología, ocúltelas. Preferiblemente, contrate a un pastor o conferencista dinámico, independientemente de si tiene formación teológica.
12. Abolir el piano y el órgano; utilizar sólo guitarras en la música.
13. Hacer todo lo posible para parecer “relevante” para la cultura contemporánea, especialmente la cultura popular.
14. No exhibir cruces u otros símbolos tradicionales cristianos o de otras religiones.
15. Finalmente, evite las tradiciones. Invéntese las creencias y prácticas de su iglesia sobre la marcha.
* Nota: Si decide comentar, asegúrese de que su comentario sea relativamente breve (no más de 100 palabras), sobre el tema, dirigido a mí, civilizado y respetuoso (no hostil ni argumentativo) y sin imágenes ni enlaces.*
En el fondo sé que este mundo no es mi hogar.
Mi esperanza está en Cristo, regresará y ordenará todo, su justicia vencerá y su reino será eterno.
Animo! Nuestra esperanza es mayor que cualquier cosa terrenal.
@jorge_hema Y Jesús, clamando a gran voz, dijo: «Padre, en Tus manos encomiendo Mi espíritu». Habiendo dicho esto, expiró.
A veces expresamos los sentimientos que como hombres vivimos. Una forma de suplica a la ayuda omnipotente de Dios. Cristo lo hizo.
No pretendo generar polémica Saludos!
1. If you are alone, mind your thoughts.
2. If you are with friends, mind your tongue.
3. If you are angry, mind your temper.
4. If you are with a group, mind your behaviour.
5. If you are in trouble, mind your emotions.
6. If God starts blessing you, mind your ego, Anonymous
Concéntrate en la salvación, no en la religión.
La salvación no se trata de cumplir rituales o de seguir reglas, sino de una relación real con Jesús, de aceptar su sacrificio en la cruz y vivir conforme a su voluntad.
En un mundo donde a menudo se priorizan las tradiciones y estructuras religiosas, es fácil perder de vista lo más importante: la salvación en Cristo.
"Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos." (Hechos 4:12)
Es fácil distraernos con debates teológicos, costumbres humanas y comparaciones entre distintos credos. Pero, al final, lo único que realmente importa es si estamos en Cristo.
"Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí." (Juan 14:6)
Él es el único camino y fuera de Él no hay salvación.
En un mundo permeado por la modernidad, empirismo, naturalismo, orar por milagros, reprender al diablo, predicar el Evangelio parece algo anticuado, poco racional.
Es buen momento para recordar las palabras de Pablo: “A la verdad, no me avergüenzo del evangelio, pues es poder de Dios para la salvación de todos los que creen” (Rom. 1-16)