Mientras el Gobierno avanza con gestión y hechos, el ENJAMBRE DERROTADO se desgasta en videollamadas y berrinches, el cansancio internacional no es casualidad, es el fin del show.
El show mediático de unos pocos no puede opacar el trabajo de miles de voluntarios que duermen en hamacas para darle techo a otros. Esa es la Venezuela que renace, no la de los estudios de televisión. #ConLaVerdadVenezuelaRenace