@GerardImbert1@KaplunFans@ValerioFuenzal2 El audímetro no tiene interés en el grado de atención del espectador, sino porque esté prendida la TV en cierto canal. Solo hay interés en que la gente observe, y de esa forma obtener dinero.
@GerardImbert1@KaplunFans@ValerioFuenzal2 Los estudios de audiencias no se preocupan por verificar si los procesos comunicativos propuestos por los diversos programas han resultado eficaces.
@ValerioFuenzal2@GerardImbert1@KaplunFans Además, la institución televisiva no conversa con la audiencia ni la busca entender. Solo buscan su entretenimiento. Se vacían como sujeto propiamente dicho y se convierten en un espejo, un doble espectacular del deseo.
@ValerioFuenzal2@GerardImbert1@KaplunFans Valerio, a quién querés engañar. Se sabe que las industrias televisivas construyen una imagen deseable del producto para que el consumidor lo desee, no para tener una relación con ellos. Deseo= $, que no se te olvide.
@KaplunFans@GerardImbert1@ValerioFuenzal2 Como dije antes, hay una acumulación de lo real. Las personas tienen un deseo de verlo todo, de transparencia, de cruzar los límites de lo obsceno. Se suspenden todos los secretos ya que los espectadores quieren verlo todo. Y hay que complacerlos siempre, no importa la calidad.
@KaplunFans@ValerioFuenzal2@GerardImbert1 La TV se convirtió en un consumo de fragmentos, una ensalada de contenidos, incapaz de construir un universo narrativo constante y reconocible. Debido a la postmodernidad en la que vivimos, se perdió toda noción unitaria de tiempo. Solo preocupada por la seducción de la mirada.
@KaplunFans@GerardImbert1@ValerioFuenzal2 Las personas no sienten afecto o conexión con sus programas. La Tv solo tiene un género: el porno-terror. Todo es espectacularización, alimentado por la corrupción, el siniestro, crímenes, catástrofes... Es todo consumición del cuerpo fragmentado del mundo.
@GerardImbert1@ValerioFuenzal2 ¿Qué podemos aprender de una sociedad en la que se muestra más lo real que la realidad? Los receptores no quieren aprender, quieren verlo todo. Sin un solo límite. El voyeurismo nos arruinó, la prevalencia del showing nos hace creer que cualquier cosa deba ser observable.