Es muy difícil ganar una Champions. Es más difícil si tus rivales son el Bayern, Liverpool, City, Chelsea o PSG en todas las eliminatorias. Y es todavía más difícil hacerlo 6 veces en una década. Nunca serán lo mismo.
Imagina no cobrar facturas después de un mordisco en la cabeza, un muñeco colgado del puente y cientos de insultos racistas desde 2018.
Hace bien, aunque no haya hecho un buen partido.
Que se jodan todos, por acomplejados.
A mamar.