Empezando por Guillermo Ochoa y terminando por Hirving Lozano: todos, todos son unos mediocres y fracasados que no han logrado el cometido de llevar al futbol mexicano al nivel esperado. El aficionado está harto. ¿Se merecen los abucheos? Claro que se los merecen...
Salir con mexicanos de fiesta es una experiencia que no recomiendo hacer más de una vez al año, mientras tú llevas dos chupitos de tequila y sientes que te vas a morir, ellos se han tomado treinta y cinco y te dicen “dale wey esto no es nada”