🚨Este es el video de Petro que censuró la Comisión de Regulación de Comunicaciones anoche para que los colombianos no estén informados. Hoy les pido como nunca que hagamos esto viral, que lo descarguen y lo suban a sus redes sociales. Por favor, no paren.
Este video debería verlo TODO EL MUNDO. Descárguenlo y súbanlo a todas sus redes sociales, a estados de whatsapp, Instagram, Facebook, Telegram, ect. Que el país se entere lo que nos pasará si un tipo como este señor llega a la presidencia de nuestro país
Este es un recordatorio para que no caigas en la trampa de lavarle la cara a una antiderechos como María Fernanda Cabal, solo porque logran mostrarla “icónica” y “auténtica” en redes.
👀 @andrearopero se desplaza hasta una oficina de la Seguridad Social donde se tramitan las nuevas regularizaciones extraordinarias de personas migrantes.
#elintermedio
Abelardo de la Espriella puede llenar el Movistar Arena las veces que quiera, comprar aplausos y repetir "sold out" hasta el cansancio, pero no puede llenar el vacío de su discurso ni disfrazar su falta de propuestas más allá del odio al Gobierno.
No solo es motivo de orgullo el actuar de la delegación colombiana al retirarse del recinto de la ONU durante el discurso de Netanyahu, también lo es la posición firme, constante y coherente que ha mantenido este Gobierno frente al estado genocida de Israel.
Dejemos de ser ingenuos: Estados Unidos no es el héroe que viene a salvar la democracia en Venezuela. Y menos bajo un líder con visión imperialista y una política exterior aislacionista como Trump. ¿Ya se les olvidó la larga y dolorosa historia de invasiones que solo han dejado países en ruinas?
No sorprende que Iván Duque le lave la cara a un genocida que bombardeo niños, cuando su Gobierno se caracterizó por la violación sistemática de derechos humanos. Posar sonriente con Netanyahu —responsable del asesinato de más de 18.000 niños y con una orden de arresto por crímenes de lesa humanidad— es inmoral y vergonzoso.
En Colombia, las tragedias no solo duelen: se capitalizan. La muerte de Miguel Uribe se convirtió en un escenario electoral. El duelo íntimo se volvió espectáculo, los discursos reforzaron la polarización y el dolor se usó para mover votos. Cuando la muerte se instrumentaliza se pierde la oportunidad de hablar de las causas profundas de la violencia y de unir al país en un rechazo común.