“Nadie nos ha regalado nada”.
Atentamente, el cabrón que en 2016 amenazó con retirarse de la selección, en 2019 acusó a la FIFA de corrupción y, a partir de ahí, le acomodaron absolutamente todo para que fuera campeón de América, después protagonista del robo del siglo en Qatar 2022 y ahora también de este Mundial manchado.
Y si nos vamos más atrás, aparecen Negreira, Şenes Erzik, los criterios cambiantes para entregar los Balones de Oro y un larguísimo etcétera.
De verdad, hay material suficiente para escribir un libro.
Y sería best seller.