La tierra tiembla en distintos rincones del mundo y, con ella, tantas vidas. Personas que se van, familias que lo pierden todo, hogares llenos de recuerdos y futuros que desaparecen en apenas unos segundos.
Venezuela, Colombia, Indonesia, Granadaβ¦ nombres distintos para un mismo dolor. OjalΓ‘ nunca olvidemos que, bajo nuestros pies, no existen fronteras. Somos la misma humanidad, frΓ‘gil y pasajera. Cuando la tierra tiemble para uno, que el mundo entero sepa abrazarlo. Que cada tragedia nos recuerde que habitamos la misma casa. Seamos un solo mundo cuando mΓ‘s nos necesitamos π