@rubenchenwong@richie_goz No lo aceptes y sigue diciendo que no, que termina vendiendotelo en $14 y te da dos ebooks de regalo, La importancia de poner precios y La importancia de no poner precios.
A cat café in Tokyo has hired me as a "cat mood interpreter" and I don't actually have any qualifications but I'm somehow very good at it.
Manager: We need someone to tell customers what the cats are feeling.
Me: I'm not a cat expert.
Manager: Do you understand cats?
Me: I mean... sometimes?
Manager: You're hired.
First day:
Customer: Why won't this cat come to me?
Me: looks at cat
Cat: sitting with back turned
Me: You're being too eager. The cat finds it overwhelming.
Customer: How do you know?
Me: Look at the tail. It's twitching. That's overstimulation.
Customer: What should I do?
Me: Ignore the cat completely.
Customer: That seems counterproductive.
Me: Trust me.
Customer ignored the cat.
Cat immediately became interested.
Walked over.
Sat on customer's lap.
Customer: You're magic.
Me: I'm just paying attention.
Second day:
Manager: Customer wants to know which cat likes them best.
Me: observes the room
Three cats are nearby.
Cat 1: Looking away.
Cat 2: Grooming itself.
Cat 3: Slow blink at customer.
Me: Cat 3. The tabby.
Customer: How do you know?
Me: Slow blink is a cat kiss. Cat 3 is in love with you.
Customer: crying
Manager: You made a customer cry.
Me: Happy tears!
Customer: I've never been loved by a cat before!
Third day:
New customer: Why is that cat screaming at me?
Cat: loud meowing
Me: That's not screaming. That's talking.
Customer: About what?
Me: listens to the meow pattern
Me: You have treats. The cat would like some.
Customer: I didn't bring treats!
Me: Check your pocket.
Customer: checks, finds treats from earlier visit
Customer: How did you know?
Me: The cat's pitch. It's specifically the "you have food" pitch.
Customer: Cats have different pitches?
Me: Seven that I've identified.
Manager: taking notes
Fourth day:
Customer: This cat keeps bringing me toys.
Cat: drops mouse toy at customer's feet
Me: The cat wants to play.
Customer: I threw it three times. The cat won't stop.
Me: Did you throw it enthusiastically?
Customer: I guess?
Me: You have to throw it reluctantly. Cats prefer to convince you to play.
Customer: That makes no sense.
Me: Cats make no sense. But it works.
Customer threw it half-heartedly.
Cat: delighted
Played for five minutes, then stopped on its own.
Customer: WHAT.
Me: Psychology.
Fifth day:
Manager: We're getting reviews mentioning you specifically.
Me: Really?
Manager: "Cat interpreter is a genius." "Finally someone explained my cat's behavior." "I understand cats now."
Me: I'm just... observing?
Manager: You're translating. It's a gift.
Sixth day:
A cat sat on my lap.
Wouldn't move.
Customer: What's the cat saying?
Me: That I need a break.
Manager: Take fifteen minutes.
Me: The cat is managing me now?
Manager: The cat knows burnout when it sees it.
I took a break.
The cat purred the entire time.
Seventh day:
Customer: Why does this cat keep knocking things off the table?
Cat: pushes cup toward edge
Me: The cat is testing physics.
Customer: What?
Me: Seriously. Cats test gravity. It's enrichment.
Customer: Should I stop it?
Me: Only if you want to deprive the cat of scientific discovery.
Customer: ...I'll let it continue.
Manager: You're justifying chaos now.
Me: I'm explaining motivation!
Eighth day:
A stressed customer came in.
Me: The gray cat. Third shelf. That's your cat today.
Customer: How do you know?
Me: That cat specializes in anxiety relief. Very calming energy.
Customer sat with the gray cat.
Thirty minutes later: visibly relaxed.
Customer: I feel so much better.
Me: The cat knew.
Manager: How do you do this?
Me: Cats have specialties. You just have to match them with the right human.
Ninth day:
Manager: We want you full-time.
Me: As a cat interpreter?
Manager: As Cat Experience Manager.
Me: That's a title?
Manager: It is now.
I accepted.
Tenth day:
Training a new employee.
Employee: How do I know what the cats want?......🧵
Cosas que seguro no sabías de Dolly Parton!!!!
En 1988, Dolly Parton reunió a todos los estudiantes de 7.º y 8.º grado del condado de Sevier en una sala y les dijo que eligieran un compañero.
Les hizo firmar un contrato... si AMBOS se gradúan, ella les da a cada uno $500. Si uno falla, nadie recibe nada.
La tasa de abandono escolar del condado bajó del 35% al 6%.
Ella misma entregó los cheques.
En 1989, ofreció $500 a cada niño del condado que quisiera ir a la universidad local.
Cuando Gatlinburg se incendió en 2016, envió $1,000 al mes durante seis meses a 900 familias.
Probablemente hayas oído esa parte.
Aquí va la parte que no has oído:
El fondo recaudó más de lo esperado, así que ella apareció en mayo y le dio a cada una de esas familias otros $5,000 encima.
Luego, en silencio, destinó $3 millones al grupo de recuperación que se encarga de los años después de que se vayan los camiones de noticias.
Construyó un hospital entero para su condado.
Tocó en un concierto benéfico en 2007, Dollywood y el Stampede lo igualaron, y el LeConte Medical Center abrió en 2010 con una unidad de partos y un centro para mujeres.
En 2022, empezó a cubrir el 100% de la matrícula, los libros y las tasas para los empleados de Dollywood.
De tiempo completo, de medio tiempo Y temporales.
En 1991, pagó por un santuario para águilas calvas porque los pájaros no podían ser liberados de nuevo en la naturaleza, sin nota de prensa.
Y cuando el huracán Helene azotó el oeste de Carolina del Norte, escribió un cheque personal por $1 millón y sus empresas lo igualaron.
No le debía nada a Carolina del Norte, pero ayudó de todos modos.
Empezó la Imagination Library porque su papá no sabía leer ni escribir. Antes de morir, le dijo que era lo más importante que había hecho en su vida.
Descanse en paz, Dolly 🇺🇸
Los Muppets se despiden de Tim Curry con este lindo mensaje:
💬 «Pocos merecen tanto el título de Muppet honorario como el legendario Tim Curry. Haber navegado junto a su Long John Silver será siempre uno de nuestros mayores tesoros. Gracias por todo, Tim.»
#PENNYTIP
Hoy me dió por escribir un cuento, a ver qué tal. Y luego quise publicarlo.
¿Por qué? Bueno, porque... ¿y por qué no?
La vida es más que PENNYTIPS.
Aquí está:
El Futuro Que Ya Era
(El futuro no es un superhéroe que viene a salvarnos).
Mikaela se despertaba a las 6:03 siempre, todos los días.
No tenía a nadie que la esperara, ni planes que la apuraran.
Solo el silencio de su apartamento que olía a café viejo y frío.
"Mi futuro está ausente", se decía mientras lavaba una taza solitaria.
Revisaba el celular. Nada. Revisaba el calendario. Vacío.
El futuro se le había ido como se va el agua cuando llueve: en silencio, dejando como manchas sin colores, medio borrosas y oscuras.
Una tarde cansada de tanto buscarlo afuera, se sentó en el suelo.
Y lo vio.
Vio la planta que había rescatado y que ahora tenía tres hojas nuevas.
Vio la carta que nunca envió que la hizo llorar y con la que ahora se reía.
Vio el pan que cada martes le compraba al señor de la esquina y que ya le guardaba con aprecio.
Vio que hacía dos años no lloraba por él.
Y comprendió:
El futuro siempre había estado allí.
En lo pequeño, en lo que cuidaba sin que nadie viera, en lo que se volvió rutina y por eso dejó de llamarle la atención.
Se le hizo un nudo en la garganta. "Lo encontré", pensó.
Se paró. Fue a la ventana y respiró.
Y en ese segundo exacto el futuro dejó de ser futuro y se volvió presente.
Un presente tibio, de planta mojada y pan.
Miró el calendario otra vez... y lo vio.
Seguía vacío.
El futuro seguía allí, ausente.
Pero ya no le importó.
Porque entendió que el futuro no es un lugar al que se llega, sino lo que pasa mientras uno está buscándolo distraído.
Y por primera vez en mucho tiempo, ella ya no estaba distraída.
Estaba viviendo su futuro.
FIN
¿Le gustó?
Aquí tenéis la carta que reciben desde hace 30 años los niños del programa de la Biblioteca de la Imaginación de Dolly cuando llegan a los cinco años, un programa que ha repartido más de 300 Millones de libros a familias rurales desde su inicio,
300 millones de libros.
Repetid conmigo: 300 MILLONES.
¿Y sabéis porqué?
Porque nunca olvidó que su padre era un pobre granjero que nunca supo leer ni escribir.
Porque Coat of Many Colors no es solo una canción: es el testimonio musical del abrigo de retales que su madre, madre de otros once niños más, pobres hasta el hambre, le hizo porque no tenía otra forma de hacerle un abrigo. De retales.
Porque cuando Dolly nació, su padre le pagó al médico con un saco de maíz. Porque eran pobres. No románticamente pobres: dolorosamente pobres. De la pobreza que duele en el estómago cuando no tienes para comer.
Dolly y Carl, ese marido discreto al que le dedicó la canción Jolene cuando una cajera de banco le hizo ojitos y parecía querer robarle al amor de su vida, no tuvieron hijos. Pero tuvieron algo más grande: millones de niños que accedieron a libros gratis, desde bebés hasta los cinco años, niños que según estadísticas demostradas, mejoran los valores de alfabetización con respecto a los no adscritos al programa.
Dolly Parton fue una intérprete excelente, una compositora mayúscula, una diva del escenario, una actriz infravalorada y una mujer con una personalidad a prueba de bombas, sí.
Pero sobre todo era alguien que jamás olvidó de dónde venía.
Y era una buena persona. Y quizás eso sea lo más importante.