Y aunque no soy tan bueno como un día prometí y el insomnio pregunta ¿cuanto puedo seguir?
Gritandole al destino "no te olvides de mi" y aunque varios lo hicieron aún no puedo morir
Los hombres vuelven a casa y se encuentran con el silencio. Nadie les pregunta cómo les ha ido el día, nadie se preocupa por saber si están bien. Y, aun así, al día siguiente se despiertan y vuelven a empezar. Eso es ser hombre.
Mi padrastro, Jorge, nunca me dijo "Te quiero". Era un hombre duro. Trabajaba en la construcción. Llegaba a casa, comía, dormía. Pagó mi universidad. Pagó mi coche. Pero nunca me abrazó. Siempre pensé que me guardaba rencor. Yo no era su verdadero hijo. Jorge murió de un ataque al corazón la semana pasada. Estaba limpiando su camioneta. En la guantera, encontré una libreta desgastada. Era un diario. Entrada 1: Hoy conocí a una mujer con un niño. El niño parece triste. Quiero hacerlo sonreír. Entrada 50: El niño necesita aparatos. Estoy haciendo turnos extra. Entrada 200: Hoy se graduó. Me quedé atrás para no avergonzarlo con mi ropa de trabajo sucia. Nunca he estado más orgulloso. Entrada 500: Ojalá supiera cómo hablar con él. Solo espero que sepa que moriría por él. Me senté en el asiento del conductor de su camioneta polvorienta y lloré hasta que no pude respirar. No lo dijo con palabras. Lo hizo. Todos los días.
El amor no siempre se expresa con palabras. A veces, se manifiesta en manos callosas y espalda cansada.
Hoy os hablo con el corazón en la mano.
El 1 de febrero de 2021 me monté en el avión con muchos objetivos, crecer, disfrutar, trascender y ganarme el cariño de un club gigante con millones de aficionados. Tenía una idea del equipo y el País al que llegaba, pero todo superó mis expectativas y las de cualquiera de vosotros. Hoy me toca despedirme. Hubo muchos momentos en los que pensé firmemente que nunca acabaría, pero como vosotros sabeis bien, me gusta siempre ser sincero e intentar decir lo que siento y en este momento sentí que tenía que aprovechar una oportunidad importante para mí. Se que muchos de vosotros sentiréis una profunda decepción con mi decisión y lo entiendo. La relación que tuve con cada uno de mis compañeros, trabajadores, cuerpo técnico, directiva, staff y con la afición, no voy a negar, es algo que me da miedo no volver a vivir.
Hicimos historia en el club más grande del País y sin duda eso es un motivo de orgullo que quedará para siempre en mí. Además, lo hicimos un grupo de personas increíbles, amigos, hermanos, que van a estar siempre en mi corazón y a los cuales les debo todo. Soy fiel creyente que tanto en la vida como en el deporte, todo se consigue a partir de la calidad humana y en eso, nadie nos iba a ganar.
Pero lo que más feliz me hace, es que siento que me gané el cariño de cada uno de vosotros. Que me recordéis como una buena persona y como un profesional desde el primer día al último, sin duda, eso para mí siempre será lo más importante.
Solo tengo palabras de agradecimiento para todas las personas que hicieron que esto fuera posible.
Santiago Solari y Santiago baños, que confiaron en mi en el momento más difícil de mi carrera y no dudaron en traerme a vivir algo único.
Emilio, gracias por abrirme las puertas del Club América y enseñarme que perder con america es duro pero ganar, ganar no hay nada igual. Escucharme y entenderme en un mundo del futbol donde no siempre es así.
André, Paulo y todo el cuerpo técnico gracias por llegar desde el primer día que pisasteis Coapa con una única idea, entrar en la historia del mas grande del Pais. Gracias por todo lo futbolístico pero sobre todo por compartir y ver el fútbol y la vida de la misma manera.
A todos mis compañeros y amigos que formamos una familia dentro de ese vestuario, hicimos historia muchachos, tocamos la gloria y escribimos nuestros nombres con letras de oro.
A todo el staff, sin duda la parte más importante dentro del club, la parte que no se ve en los éxitos pero que sin ellos sería imposible. Horas y horas lejos de la familia solo para ayudar y facilitarnos cada día. Gracias.
La afición, que os puedo decir, un vínculo único, os he leído cada día, las cosas buenas y cada crítica constructiva, a todos, sin excepción. En los momentos malos estuvisteis conmigo y os prometí que nunca me iría sin ser Campeón. Me voy, pero se que vienen conmigo. Porque una parte de mi se queda aquí. Entregué el corazón desde el primer día al club. Me voy del America, pero el América, su mentalidad, exigencia y grandeza estará presente en mi y en cada paso que de en mi carrera.
No es un adios, si antes lo tenia claro después de estos días lo tengo más aún, volveremos a encontrarnos, porque esta es mi casa. Es el club de mi vida y lo va a ser siempre.
Más allá de todas las rivalidades, que son las que hacen grandes al futbol. Gracias al País por como nos trató a mi y a mi familia, orgulloso de ser un mexicano más.
Gracias eternas Americanistas.
Vuestro Maguito.
I know shit sucks right now. But don’t fuckin give up dude. You got people who need you to not give up. Even if you feel like you don’t have anyone in your corner. You can only prove them all wrong about you, if you don’t fuckin give in.
You got this.
Whoever you are.
“Nice job”
Those were the words I said to you 23 years ago when you debuted. Now, on the day of your final match, I say again…nice job.
Hustle, loyalty, and respect is more than just a catch phrase. For 23 years you have lived by those words. Your passion for our business and dedication to our fan base is unmatched.
To have shared the ring with you and have been a part of your journey has been an honor. As your in ring career winds down, be proud of the body of work and the memories you’ve created.
Enjoy the last ride tonight my friend and one final time…nice job.
@JohnCena
Yo sí creo que la gente cambia, yo lo hice. Solté versiones mías que ya no iban conmigo, le di la vuelta a mi forma de pensar, de sentir, cambié de entorno, puse límites y puse prioridades. No fue fácil, pero lo haría mil veces mas.
La vida es muy rotativa por eso no humillo a nadie, no me creo mejor que nadie, no le deseo mal a nadie, no envidio lo de nadie y no vivo pendiente a nadie.
A mis casi 30 años les voy a dar un consejo que nadie me pidió.
Hagan las cosas bien incluso si nadie los está viendo. No sé si es Dios, la vida o el destino pero les juro que siempre hay una recompensa cuando hacemos las cosas genuinamente bien y desde el corazón.