No se me nota pero estoy cumpliendo mi meta de ser la mujer más pacífica y tranquila porque ya viví en el enojo y la frustración, lo perdí todo, incluso me perdí a mí.
Llegas a una edad donde solo quieres estar al lado de un hombre que ya dejó atrás su etapa de niño, sin mentiras, estable, enfocado en el, en ti y en construir algo sano y duradero.
Que fortuna estar sano, que fortuna poder amar y que te amen, que fortuna despertar y contemplar la vida, que fortuna llorar y liberar el alma, que fortuna tener a los que amo, que fortuna tenerme a mí.
Lo más hot que un hombre puede hacer es sentarse y pensar…
“Maldita sea, esta chica es una mujer muy buena. Se está esforzando al máximo para darme el mundo. Tal vez debería dar un paso al frente, ser mejor y dejarme de tonterías antes de perderla para siempre”