En mi última sesión con mi terapeuta dije:
“Siento que se me está acabando el tiempo para construir la vida que quiero”.
Ni siquiera me preguntó por qué.
Solo me miró con calma y dijo:
No todas las parejas tienen que ir a todos lados juntas. Es sano tener espacios, amigos y planes propios. Pero una cosa es querer ir solo, y otra muy distinta es que tu pareja no sea bienvenida. Si es así, entonces ahí sí no vamos ninguno.