mi mayor red flag es que no importa que tan mal me sienta, nunca voy a decir ni la mitad de lo que realmente siento porque eso implicaría sentirme vulnerable y detesto sentirme así
lo que callamos las personas neuróticas: quiero hacer veinte cosas al mismo tiempo y no puedo arrancar ninguna porque estoy mirando un punto fijo completamente abrumada por mis pensamientos