Me encantó el grito de gol de Beltrán a la tribuna Xeneize, pero a la hora de elegir el mejor festejo en la Bombonera de un ex-River esto siempre va a ser insuperable.
Sin dudas el gol del Oso sacando del medio les dolió más que los de Madrid. Porque esa jugada derribó el mito Bombonera. Wanchope había metido el gol más importante de la historia de Boca, y era el momento de más ebullición jamás visto en ese estadio. Ahí se les acabó la mentira.
Qué lindo ganarles así. Borrándolos de nuevo de la cancha. Haciéndoles precio. Terminando con la mentira de Rojo. Con las otras mentiras de Riquelme en los micrófonos. Con el arquerito comiéndose goles. Con nuestra gente. Con este Gallardo vestido de Labruna. Lo merecíamos. Salud
Masticar la bronca. No perder la cabeza. Y aprender de los errores y de las grandes derrotas, sobre todo cuando te superan sin excusas. La vida de River sigue, y es momento de aplicar una vez más esta teoría maravillosa.