La presunción de inocencia, como garantía jurídica dentro de un procedimiento, sirve para que nuestra libertad no quede a merced de una denuncia falsa y de la turba social que necesita creer que esa denuncia falsa es auténtica para así reafirmar sus prejuicios ideológicos.
El problema de la ley Trans no es que alguien pueda cambiar de género porque así se siente. El problema es que alguien pueda cambiar de género porque así le interesa.